
Introspección
En cada momento estoy pensando, dibujando en mi mente historias de las que he sido parte y momentos que pueden ocurrir....
..... Nosé como todo comenzó, pero me sentí sola, me sentí incomprendida, caminando en un mundo en el sentido contrario de los demás, cuesta arriba mientras todos van cuesta abajo.....
En este camino recorrido, me dirijo en silencio a mi rutina diaria, porque he de decir que los días no cambian mucho, y podría afirmar que he llegado pensar que los días ni siquiera necesitan de un nombre en particular porque son todos iguales. En todos me levanto a la misma hora, tomo el mismo desayuno, veo el mismo programa en la Televisión, y se transmite siempre a la misma hora. Luego ordeno mi pieza, ya es la hora de almorzar y ver las noticias. Una vez terminado el almuerzo vienen las teleseries de la tarde, donde disfruto por un momento de preocuparme de los problemas de extraños que aparecen en estas historias, y creo pertenecer a ese mundo ficticio, donde cada problema que se plantea al otro capitulo se soluciona.
Cada día que comienzo, despierto con la esperanza de que algo nuevo y sorprendente ocurra, pero nada pasa, sigo siendo la misma, nada ha cambiado, sigo en el mismo lugar,
haciendo las mismas cosas, y compartiendo con las mismas personas.
Tendré yo que buscar algo nuevo?, tendré yo que salir a encontrar nuevas oportunidades? o
debo seguir soñando que las cosas caen del cielo como ocurre en las teleseries, en los libros, y en las películas?. Cada vez me convenzo mas de que hay cosas que solo quedan en la irrealidad.
En mi camino a la ciudad me distraigo mirando por la ventana, observando a la gente que camina concentrada en sus quehaceres, en lo que tienen que comprar, que quizás van atrasados, y en cuantas cosas mas, mientras yo solo pienso en mi vida, en lo que he hecho,
en lo que no he hecho y en lo que me gustaría hacer, pero todo se queda solo en eso,
en pensamientos que se van borrando a medida que llega otro pensamiento nuevo.
En este aburrimiento diario, la lectura fue mi salvavidas.
Mi amiga llego un día a visitarme a mi casa, conversamos un buen rato y luego
antes de irse me recomendó un libro que me hipnotizo por completo.
Comencé a leer las primeras líneas que no llamaron mi atención por lo que lo deje
en mi velador para retomarlo después. Pasaron dos días y, como siempre aburrida, busque el libro para ver si podía avanzar más.
Mi sorpresa fue que el libro se fue tornando interesante y leí sin parar.
Al otro día me desperté mas temprano para poder seguir leyendo, y logre terminar el libro de 580 paginas a las 12 del día, completamente encantada por el protagonista de la historia.
El era el príncipe azul, ese que toda mujer busca y espera encontrar. Así era Edward.
Lo triste es que no existe en la vida real, y aún si existiera no se fijaría en mi. A veces
pienso en ese refrán de que lo que importa es lo de adentro y no el envoltorio de las
personas, pero cada día que pasa me doy cuenta de que es todo lo contrario,
y solo ciertas personas tienen la dicha de que alguien se fije en ellas
por sus sentimientos, por su personalidad, por lo buenas personas que son, y no por su físico.
Lamentablemente la realidad supera la fantasía, y todas mis esperanzas de algun día poder encontrar mi principe azul se desvanecen en un abrir y cerrar de ojos al mirar a mi alrededor. Puedo observar mi diferencia con las demas niñas de mi edad, y puedo ver el largo
trecho que nos separa, y me doy cuenta de porque estoy donde estoy,
porque soy como soy y no de otra forma.
Será siempre mi vida así?, nunca cambiará? Este es mi destino?.......
El día que termine de leer el libro, una angustia se alojó en mi pecho,
extrañaba las palabras de la protagonista del libro que era feliz por encontrar el hombre que buscaba, que era feliz por ser sus sentimientos correspondidos, y por vivir lo que siempre soñó.
Al conocer esta historia ficticia, comprendí muchas cosas.
La primera es que descubri que ya no me sentía enamorada de mi novio. Al menos no de la forma que el libro relataba. Segundo, deseaba sentirme feliz, libre como el viento de poder escabullirme por donde quiera, ser yo misma, feliz conmigo misma, con mi forma de ser, sin tener que cambiar nada, sino que solo esperar que alguien que me corresponda
llegara a mi vida y me amara con ansiedad de no separarnos nunca mas.
Mucho pedir?.
Mi angustia no duró mucho tiempo, porque habian tres libros más en que se continuaba
la historia, eso me hizo sentir mucho mejor, tenia como seguir conectada con todas
estas nuevas emociones que habian brotado al leer el primer libro.
Así y sin esperar mas comenzé a leer el segundo libro, lo lei hasta la mañana
siguiente sin parar. A ratos cuando las letras se nublaban en mi mente, movia mi cabeza
para poder despertar y continuar leyendo. Esa fue una gran noche, sola en mi pieza leyendo imaginando cada momento del libro, construyendo en mi mente cada una de las escenas de la historia, soñando por un momento que yo era la protagonista. Así las cosas, ya solo podia pensar en la historia, no comia, no veía tele, solo leía una y otra vez, releía los capitulos para no despegarme dela historia y de esa sensación de estar acompañada, de sentirme tan feliz,
pero con una historia ajena, una historia que no era mia, sino que era una ficción.
Mientras almorzaba pensaba en el libro, si iba a comprar pensaba en el libro,
si dormía soñaba con el libro, en definitiva estaba obsesionada con una historia que no me pertenecía, y de solo pensar en eso algo me apretaba el pecho.
Nunca antes me había sentido así, tan..., tan melancólica.
Estaba triste, estaba pensativa, analizando que yo no era feliz,
no estaba siendo feliz, que una monotomia había invadido mi vida, mi espacio.
Una vez terminado el segundo libro,
continue en el mismo ritmo de lectura con el tercero y el cuarto libro.
Hace ya una semana que termine de leer los libros y aun sigo pensando en la historia,
releo en mi mente los dialogos como si los hubiera memorizado, y soy feliz con eso, con poder revivir los sentimientos que tenia perdidos en mi corazón,
con poder reecontrar lo que un día sentí y que ahora se había esfumado.
Existirán las historias perfectas?
Existe la imprimación?
Existe mi complemento perfecto?,
Existen las relaciones perfectas o siempre hay problemas?
De eso se trata la vida, de aprender a resolver problemas?,
Porque si es así aun no me siento preparada, me da miedo. Y así sigo en mi vida,
pensando cada día que vivo en una burbuja de la que no quiero salir, sigo enredada en mis pensamientos, en mi mundo interno, donde he construido una vida al margen de la realidad humana, donde aún sigo creyendo que los sueños existen y se pueden cumplir,
donde aun creo que el principe azul llegará y me enamorará hasta morir,
un mundo donde se puede ser feliz,
donde no hay problemas,
sino amor,
sólo amor y felicidad.